Mujeres viajando solas: experiencias y consejos de las editoras de Mejores Destinos

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8 · Mar · 2019       11:00

Cada vez son más las mujeres que viajan solas. Una encuesta reciente del Ministerio de Turismo de Brasil informó que en promedio el 18% de las mujeres prefiere viajar sola, mientras que sólo el 12% elige esta opción. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el equipo de editoras de Mejores Destinos preparó este posteo especial contando un poco de sus experiencias en viajes sin acompañantes y dando algunos consejos para quien aún no se animó a viajar sola.

Viajar sola es viajar a tu ritmo

Gisela Cabral 

Viajar sola nunca fue una pretensión. En realidad, empecé a hacerlo por trabajo y al principio, confieso, fue difícil no tener a alguien cercano con quien hablar, tomar una copa de vino o ayudar a solucionar un percance. A medida que el tiempo pasó, sin embargo, me fui descubriendo una excelente compañía y me enorgullece en decir que vencí la barrera de la timidez, haciendo algunas nuevas amistades.

Mi primer destino sola fue París, la bella y cosmopolita capital de Francia. Mi inglés era muy básico y no sabía francés, pero no tuve grandes dificultades. Aprendí unas pocas frases en francés y fui sin miedo, siempre con una sonrisa en la cara y siendo caradura.

Lo que sucedió es que después de París, no paré de viajar sola y creo que los destinos en los que me sentí más “insegura” fueron Turquía y Rusia. En Turquía por el hecho de haber sido abordada en las calles por hombres poco respetuosos, creyendo que yo estaba allí en busca de compañía. Tuve que optar por ignorarlos y vestirme lo más cubierta posible para no llamar la atención innecesaria.

En Rusia, más precisamente en Moscú, me arriesgué una noche saliendo de una estación de metro completamente vacía, con un túnel enorme, que terminaba casi frente a la puerta del hotel donde estaba hospedada. Cuando estaba a la mitad del túnel, vi a dos hombres en la otra punta que rápidamente empezaron a gritar algo en ruso, además de empezar a correr en mi dirección (o eso era lo que parecía). Me quedé helada, claro, pero conseguí mantener la calma, llegar al final del túnel y correr hasta la puerta del hotel. Después de ese día, nunca más caminé tarde en la noche sola en ningún lugar.

A pesar de estos y otros percances, el saldo después de seis años de viajar sola es súper positivo. Viajar sola es un ejercicio de auto conocimiento eficaz y una de las mayores ventajas, en mi opinión, es poder hacer todo a mi ritmo: dediqué días enteros sólo a museos o parques, hice todo (o casi todo) a pie, me perdí en barrios nada turísticos, llenos de sorpresas increíbles. La seguridad es siempre mi mayor preocupación, por lo que antes de poner un pie fuera de casa investigo un mucho sobre el lugar en sitios como Travel safe aboard.

Algunos consejos son no caminar sola tarde por la noche, y mantener contacto con alguien cercano, informando a esa persona sobre los lugares donde estaré, dirección y teléfono del hotel donde estoy alojada.

Ah, cuando el destino es muy concurrido, siempre pongo un candado en la parte de la mochila que queda más expuesta, y al conversar con algún desconocido, estoy atenta a cualquier movimiento extraño. Por ejemplo, estaba en un parque de Bruselas hace poco más de un mes, sentada en un banco, observando una hermosa fuente, cuando dos desconocidos se sentaron a mi lado (no al mismo tiempo) y empezaron a tener una conversación muy extraña. Lo ideal es confiar siempre en tu intuición, si la situación no parece normal, andate! Ah, otra sugerencia que creo muy válida es nunca aceptar bebidas de desconocidos. Nunca!

Viajar sola, sinónimo de libertad

Camille Panzera

Viajar sola fue algo que comenzó de forma natural para mí. A los 14 o 15 años pasaba las vacaciones con parientes y viajaba a destino sola. Cuando empecé a formar parte del equipo del MD, hace 8 años, los viajes se intensificaron bastante por la naturaleza del trabajo. El primer viaje sola fue a Chile, sin saber muy bien español, pero hablando algo de portunhol, que con el tiempo y nuevos viajes mejoró bastante.

La verdad es que, aunque viajar sola sea un tabú para mucha gente, para mí no fue sólo una cuestión de elección sino de necesidad. Y, aunque sea una elección, ¿por qué no hacerla? ¿Por qué esperar a otras personas para realizar tus sueños? Viajar sola es sinónimo de libertad. Es la oportunidad perfecta para hacer nuevas amistades, adquirir independencia, para reflexionar, descansar y principalmente poner en práctica tus propios planes.

Mis sugerencias para quien viaja por primera vez son: investigar bastante sobre el destino y la cultura local e informar a algún pariente o amigo los planes del viaje en caso de necesitar algún tipo de apoyo. Viajar sola no es viajar en solitario. Es un aprendizaje enorme, que tiene algunas trampas, por supuesto!, pero también nos permite reírnos con una misma.

Tu propia compañía vale la pena

Bruna Scirea

La gente ya está acostumbrada a tomar algunos cuidados en el día a día: no se camina con celular en la mano, no se lleva la cartera abierta, no se camina por lugares muy oscuros y aislados por la noche (a veces ni de día). En fin, se intenta tomar todo el tipo de cuidado posible.

Siendo así, me atrevo a decir que, habiendo disposición y voluntad, no hay grandes motivos para tener miedo de enfrentar un viaje sola. ¿Te va a dar miedo antes de embarcar un avión sola? Puede ser que sí. Pero tu propia compañía vale la pena.

Además de los cuidados básicos, tengo tres recomendaciones para las viajeras solas:

1. Activa Internet en tu celular. Si estuvieras acompañada, la sugerencia sería la misma. Pero estando sola, vale reforzarla. Ya me pasó saber de memoria qué metro tomar hasta donde estaba hospedada y que luego la línea esté cerrada por obras o que justo ese día haya cerrado más temprano. ¿Y entonces? Sola en la calle, en la oscuridad, teniendo que buscar una forma alternativa de llegar al destino. Por más una haga planes, no todo depende de nuestra organización.

2. Siempre elegir el transporte público: Averiguar las horas de funcionamiento del transporte oficial en sitios web y aplicaciones. Si es necesario tomar taxi, preguntá antes de entrar en el auto cuál es el valor estimado, cómo se puede pagar, etc., y acompañá el trayecto con la aplicación Waze. Así sabrás si el conductor no se está desviando de la ruta. Y no creas que estar en Estados Unidos o Europa es garantía de seguridad. Caminar unas cuadras, sola, por la noche, puede ser una pésima idea en cualquier lugar del mundo. No te arriesgues.

3. Alojate en una región bien localizada. Cuando viajo sola, prefiero quedarme en un hostel en un barrio concurrido. Además, este tipo de alojamiento reúne a gente de todos los tipos y edades, facilitando las posibilidades de encontrar compañías para una cerveza o un paseo por la ciudad. Ya dormí mucho en habitaciones mixtas, así que ahora prefiero reservar una cama en una habitación femenina. Por algún motivo (evitando cualquier prejuicio), termina siendo un ambiente más tranquilo (con menos movimiento de gente llegando tarde por la madrugada) y también más cómodo para cambiarse de ropa y dormir en paz.

Vencé el miedo a viajar sola

Monique Renne

Viajé mucho en grupo y también sola. Sinceramente, creo que viajando sola los percances son hasta menores, después de todo, tenemos la tendencia de andar más atentos cuando no estamos acompañados. Y lo hacemos todos los días de nuestras vidas. No importa si estamos en la calle de nuestra casa o andando en bicicleta por una ciudad desconocida, con una lengua desconocida y rodeada por miles de desconocidos. Nosotras, las mujeres, sabemos desde siempre que necesitamos cuidarnos. Y eso no cambia cuando estamos viajando. En realidad, a veces nos sentimos aún más seguras en un nuevo destino, y es maravilloso cuando eso sucede.

Al decidir viajar sola, lo más importante es vencer el miedo de la primera vez. Como sucede en cada primera vez de nuestras vidas. No encares tu primer viaje sola con algo extraño,un gran evento o la mayor aventura del universo. Pensá que es sólo la primera vez de muchas otras que vendrán. ¡Y, créeme, no estarás sola! Muchas otras mujeres, así como vos, estarán andando por nuevos rumbos solas. Si no estás segura de la idea de embarcarte sola, probá comenzar por un destino popular, como ciudades donde el fuerte sean tours y paseos en grupo. Con eso, incluso viajando sola, tendrás la oportunidad de pasar el día con otros turistas, hacer amigos y, si querés, tener compañía.

Sabemos que el cuidado nunca es demasiado e incluso quienes viajan mucho no pierden el foco en el aspecto de la seguridad. Algunos detalles pueden ayudar a tener más confianza y evitar problemas. Yo, por ejemplo, tengo personas cercanas que siguen mis posteos durante el viaje y están advertidas de que deben ir en busca de ayuda si dejo de publicar; siempre elijo a alguien que recibe todos mis datos antes del embarque (como pasajes aéreos, hoteles e itinerario del viaje), lo que ayuda a localizarme en caso de emergencias; cuando voy a hacer un paseo que considero más arriesgado, dejo a alguien enterado de mi itinerario; si creo que estoy en riesgo, comparto lo más rápido posible mi ubicación con algunos amigos y advierto de mi horario previsto de retorno. Con cuidados básicos los percances serán mínimos y el viaje será lo máximo!

Viajar sola es un gran aprendizaje y un desafío muy liberador. Podrás hacer todo lo que quieras a la hora que desees; sabrás exactamente lo que te hace feliz, o no, viajando; te harás más independiente y una experta en organización de itinerarios; (a veces viajar en grupo no nos deja abiertos a nuevas amistades); aprenderás a resolver todo tipo de problemas (siempre aparecen y siempre los hemos resuelto); y podrás encontrar el gran amor de tu vida (como me pasó a mí). Ah! Pero lo mejor de todo … ¡Podrás aprovechar cualquier promoción relámpago de Mejores Destinos sin necesidad de consultar con nadie! El momento es ahora y el embarque es inmediato. ¡Buen viaje! Nos vemos en ese maravilloso mundo.

¡Viajar sola es hermoso!

Leila Aisen

La primera vez que viajé completamente sola fue a los 22 años. Había planeado ir al Sur de Argentina con mi novio de ese entonces, pero nos separamos dos meses antes. Como no quería quedarme sin vacaciones, se me ocurrió sumarme a una salida grupal a Flornianópolis. Fue toda una aventura viajar desde Buenos Aires en micro con un grupo de desconocidos! Allá estuvimos 10 días recorriendo hermosas playas que yo no conocía. La pasamos súper bien y se armó un grupo de amigos que perduró por años. 

Un año más tarde me embarqué en una aventura aún mayor: viajé con desconocidos a Israel y Europa! Fue mi primer viaje a un país que no sea Argentina ni Brasil. Estuve más de 1 mes recorriendo, conociendo lugares que sólo había visto en libros… De esos viajes que te abren la cabeza sin dudas!

A partir de ahí, fueron muchos los viajes que hice sola a diferentes destinos, con lo bueno y malo que eso conlleva.

Ahora suelo viajar acompañada por mi marido, y desde hace poco por mi bebé también. Viajé sola con mi hijo de Buenos Aires a Brasilia cuando él tenía sólo 4 meses y fue una experiencia diferente a cualquier otra vivida antes!

Por trabajo, también viajo sola a veces, o con otros periodistas, aunque no es lo mismo que viajar del todo sola.

Algunos consejos para viajar sola que puedo dar a otras mujeres: 
– Intenten armar un itinerario antes de viajar, o por lo menos tener listado de alojamientos, cómo transportarse, etc
– Viajar siempre con asistencia al viajero (solas, acompañadas, siempre!)
– Llevar dinero de más o tarjetas de crédito con límite disponible
– Que siempre algún familiar o amigo sepa dónde están
– Llevar un chip de datos para el celular o comprarlo una vez en destino
– Averiguar sobre la seguridad en la zona donde se alojen y, si lo consideran necesario, moverse en grupo. Esto es algo común si van a hostels. 
– Viajar liviana de equipaje para no necesitar ayuda
– Llevar copias físicas y digitales de documentación importante 
– Animarse! Viajar sola es hermoso!!!

Volviendo con la valija llena de experiencias y aprendizaje

Thayana Alvarenga

A diferencia de muchos, particularmente me parece interesante viajar sola. No es que viajar acompañada sea malo, muy por el contrario. Es genial compartir momentos y lugares con alguien. Pero creo y defiendo mucho la importancia de estar a veces conectada y en sintonía con tu energía interior. Cuando la gente viaja sola, la gente viaja al mismo tiempo con uno mismo. Sos vos, tu equipaje y un montón de nuevas historias a ser descubiertas. En tu tiempo. Como vos quieras. Yo, que generalmente estoy rodeada de amigos por ahí, me veo muy realizada cuando estoy explorando lugares en conexión conmigo misma. En el silencio. En mi propio análisis. Estar sola te concede este tipo de libertad.

Tuve una experiencia curiosa en Amsterdam una vez. Alrededor de la 1 de la mañana, después de una fiesta en Leidseplein, una de las zonas más animadas de la ciudad, decidí que era hora de volver al hotel y entonces llamé un Uber. Mi hospedaje quedaba a unos minutos de allí, pero estaba lloviendo y era la mejor opción si quería seguir seca. Por algún motivo desconocido hasta hoy, mi Internet dejó de funcionar y no había Wi-Fi para salvarme. Fui caminando hacia el hotel buscando alguna red disponible mientras intentaba mojarme lo menos posible, y nada. La ciudad es tan hermosa que me encantó ese momento, ya que dio para apreciar varios detalles.

He aquí que encontré un lugar cubierto y decidí parar un poco, pues la lluvia estaba cada vez más fuerte. Era justo delante de una cafetería que ya estaba cerrando – y tampoco tenía Wi-Fi. En este momento un hombre salió de allí agradeciendo con una bolsa en la mano y pasó por al lado mío mientras iba a su auto. Él agarró un cigarrillo y quedó apoyado en la pared mirando su celular, del lado contrario al que yo estaba. Algunos instantes después intentó intercambiar algunas palabras conmigo, diciendo que trabajaba como Uber y que había hecho su último viaje hace poco, entonces finalmente iba a casa a descansar. Yo le dije que también estaba tratando de irme, pero que Internet no quería funcionar. Fue cuando él preguntó si podría ayudar en algo. Entonces pronto le pregunté si podría prestarme Internet para conectar mi celular y llamar a algún conductor por la aplicación. Fue muy amable y servicial. Mientras yo llamaba el auto, fuimos conversando y el tipo me pareció súper cool, realmente dispuesto a ayudar. He aquí que el conductor me escribe diciendo que necesitaba cancelar el viaje. Cuando decidí llamar nuevamente a otra persona, no había más autos disponibles. Fue ahí donde mi nuevo amigo preguntó dónde estaba hospedada y, cuando lo mostré, dijo que conocía y que estábamos cerca, mientras me señalaba el lugar en el mapa de la aplicación Uber. Entonces él me dio las coordenadas y yo le agradecí, despediéndome caminando.

Pero la lluvia no quería dar tregua. En este momento se puso a disposición para llevarme al hotel. Yo obviamente dije que no era necesario, pero él insistió en que sólo quería ayudar porque estaba lloviendo muy fuerte. Y de hecho lo estaba. Entonces tomé aquella que podría haber sido la decisión más peligrosa de mi vida: acepté entrar en el auto de un extraño en otro país. En el camino preguntó si era mi primera vez en Ámsterdam, si yo estaba disfrutando de la ciudad … cosas de turista. Entonces también percibí un acento y le pregunté de dónde era. Él respondió que era de Turquía. Llegamos a la puerta del hotel en pocos minutos y le agradecí. Quise pagarle y no aceptó. Dijo que no estaba en horario de trabajo y que estaba feliz de haberme ayudado a no llegar mojada. ¡Qué gran ser humano! Tuve mucha suerte en esta historia, pero no siempre los finales son felices así. Desafortunadamente hay mucha gente mal intencionada por ahí.

Mi postura no fue correcta, pero confieso que realmente no me sentí intimidada por Hanza (sí, ese era su nombre), así que acabé aceptando la ayuda. Ante la duda, nunca te arriesgues. Desafortunadamente el mundo todavía no es un lugar seguro al 100% y las mujeres sabemos bien lo que significa en la práctica. Toda la cautela a veces sigue siendo poca. Como buena brasilera, ya prácticamente nací con el hábito de tener algunas precauciones básicas de seguridad al andar en la calle. Sabemos que es no es bueno dejar pertenencias mal guardadas, no hay que entrar en calles peligrosas principalmente por la noche, evitar andar con gran cantidad de dinero, entre otras medidas adoptadas por los más precavidos. Al viajar a otro país es importante tener aún más cuidado, ya que no conocemos el lugar.

Viajar sola puede ser increíble incluso por los imprevistos que pasarán, como lo citado anteriormente. Son los que te enseñan y te hacen crecer como viajera. ¡Más interesante que volver con la valija llena de compras es volver con ella llena de experiencias y aprendizajes! Al final de cuentas, lo necesario para un buen viaje es ir en busca de tus sueños sin miedo a ser feliz.

¡A viajar!

Yenifer Contreras

Viajar sola fue una practica que partí desde pequeña haciendo trayectos dentro de Chile para ir a ver a mi familia. Por suerte todo se fue dando de manera natural, y con el paso de los años me vi recorriendo varios países sin cuestionar mucho el hacer aventuras en solitario.  Mi primer viaje sola fue a Miami. Podrán pensar que se trata de una ciudad que brinda toda la tranquilidad para recorrer, pero no es así. ¿Qué lugar en el mundo nos da absoluta seguridad? Podríamos decir que ninguno. Aquí tuve que enfrentar desde muchas preguntas de seguridad por lo extraño de ver a una mujer que viaja sola, pasando por los cuestionamientos al momento de arrendar un auto, hasta algunos temores por caminar sin compañía cuando ya es de noche.   A veces el exceso de confianza en esto de viajar a otros países sola me ha jugado en contra: como cuando no calculé que llegaría a eso de las 22.00 horas, ya de noche, a una ciudad catalogada como “poco segura”. Cosa que no sabía. Con tranquilidad subí a un taxi para llegar al hotel, y estaba repleto de botones de pánico para “presionar en caso de emergencia”.

Luego descubrí que allí los secuestros eran frecuentes. Acá mi primera recomendación, ¡Informénse sobre la seguridad de sus destinos! En los consejos de MD y las guías siempre tenemos un apartado para hablar de eso. Mis recomendaciones para todas las chicas que viajan solas es que dejen de lado el exceso de confianza: infórmese sobre el destino que van a visitar, y si hay áreas no recomendadas, mejor evitarlas. En ciudades más complicadas traten de coordinar las llegadas al aeropuerto con luz de día.

Utilicen aplicaciones para el uso de transporte público. Averigue sobre las costumbres y horarios de cierre de los sitios que van a visitar sobre todo en la noche. Y siempre compren datos de internet, les facilitará la vida. Ojalá nuestras nuevas generaciones, mujeres y hombres, podamos recorrer el mundo con tranquilidad absoluta. ¡A viajar!

¿Y viajaste sola? ¡Contanos un poco de tu experiencia y qué consejos tenés para compartir! (Los hombres también pueden participar!) ¡Aprovechamos para conmemorar el Día de la Mujer!

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